Basilique du Rosaire - intérieur

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Patrimonio histórico

Sobre un terreno de más de 50 hectáreas, el Santuario de Lourdes es un lugar privilegiado, un joyero en medio de las montañas. Frecuentado por millones de peregrinos venidos del mundo entero para rezar a la Virgen María, es un lugar sagrado dónde “el Cielo ha enviado su luz” (@lourdes_recteur). Ya venga en grupo, sólo o en familia, ya sea creyente o no, encontrará en Lourdes un lugar de regeneración, revelación y recogimiento. En Lourdes, déjese sorprender por lo inesperado.

La Basílica de Nuestra Señora del Rosario

Su segundo sucesor, por breve tiempo, el obispo de Tarbes Mons. Langénieux (estuvo menos de un año, el 1874), proyectó construir una nueva iglesia dedicada a la Virgen del Rosario. En 1883 colocaron la primera piedra, y seis años después se abrió al culto, aunque no fue consagrada hasta 1901. Después siguieron otras fases de obras, siendo la última, muy reciente, la restauración completa del edificio, que ha durado unos diez años. En Lourdes hay agua por todas partes: de la lluvia, de la montaña y del suelo. A pesar de la habilidad de los que construyeron la basílica, estuvo a punto de hundirse; las piedras, atacadas por el agua y por el hielo, se deshacían. En las rampas hubo que cambiar un tercio de las piedras. Hubo que reconstruir completamente el armazón de la cúpula y se necesitaron… toneladas de plomo para la cubierta. Pero, volvamos al principio. ¿Dónde construir una nueva iglesia, mayor que la de la Inmaculada Concepción sin perjudicar a ésta? El arquitecto, Leopoldo Ardí, ideó que la nueva iglesia se deslizara, en cierta manera, bajo la antigua. Desde la puerta San Miguel, tenemos la impresión de que la construcción de abajo sirve de zócalo a la de arriba, mientras que las dos iglesias son totalmente independientes. 

Notas: La inmensa explanada, de unos 10.000  metros cuadrados (vean la superficie de la de Notre-Dame de Paris y de la plaza de San Pedro), no puede rivalizar con la plaza de San Pedro; pero, por lo menos, podemos compararlas a causa de las dos grandes rampas que rodean la explanada del Rosario, como la columnata de Bernini rodea la plaza de San Pedro. 

La Cripta

La crypte

HISTORIA 

La cripta fue bendecida el 19 de mayo de 1866, estando presente Bernardita. La cripta, en aquella época, no era exactamente igual a la que vemos  hoy. Se accedía a ella por dos capillas, a ambos lados de la entrada, que daban a dos pasillos donde confesaban los sacerdotes. La galería central se arregló en 1904, desmantelando el pavimento de la Basílica Superior. Está ornamentada con exvotos en mármol de Campan (Altos Pirineos), exvotos de agradecimiento por los beneficios obtenidos por intercesión de la Virgen de Lourdes. En la misma cripta, los mosaicos de Facchina (1898-1899) dan un toque colorista a una construcción necesariamente sobria y pesada. Las ventanas permiten comprobar el grosor de los muros. La Virgen con el Niño se debe al cincel de Fabish, como la imagen de la Gruta. Nada más entrar por la puerta encontramos la imagen de San Pedro teniendo las llaves y bendiciendo. Es una reproducción en bronce de la imagen que se encuentra en la basílica de san Pedro de Roma. Como aquella, ésta también tiene el pie pulido por las caricias de los peregrinos queriendo mostrarle así el respeto por el soberano pontífice. 

Notas: La Cripta es el único edificio que Bernardita pudo ver antes de su partida para Nevers.

La Basílica de la Inmaculada Concepción

En la decimotercera Aparición, el 2 de marzo, la Señora dio un encargo a Bernardita: que fuera a decir a los sacerdotes que organizaran una procesión y que construyeran una capilla. Una Señora, que no ha dicho su nombre y a la que Bernardita llama siempre "Aquero"  (algunos lo traducen por "aquello" o por "aquella" -sea cual sea la traducción no cambia mucho)  y que pide construir una capilla. Evidentemente, el párroco Peyramale rechaza las peticiones de Bernardita, aunque ella añada a las palabras de la Señora sobre la capilla: "aunque sea pequeñita". Al día siguiente, 3 de marzo, vuelve a la carga. El párroco, de quien nadie sabe lo que piensa en el fondo ("No quisiera que mi sombrero sepa lo que pienso"), pide signos: que la Señora diga su nombre y haga florecer el rosal que está en la Gruta: ¡Florecer en el mes de marzo! Si la Señora otorga esos signos, "le construiremos una capilla, pero no pequeñita sino muy grande." El buen hombre no sabía que estaba acertando. Cuando en enero de 1862 el obispo de Tarbes, Monseñor Laurence, reconoce la autenticidad de las Apariciones, inmediatamente, hace pública una suscripción para la construcción de la "capilla". También él, al igual que el párroco Peyramale, la quiere muy grande. Para construir un edificio de culto, en régimen concordatario, hacía falta la autorización imperial. Incluso antes del reconocimiento oficial de las Apariciones, Monseñor Laurence había removido cielo y tierra (más la tierra que el cielo) para obtener la autorización requerida. Acabó por obtenerla. En enero de 1862 se puso en contacto con Hipólito Durand, arquitecto diocesano desde 1854. ¿Dónde construir la capilla? Era necesario que estuviera unida a la Gruta. Pero, afortunadamente, era imposible contener la Gruta en una iglesia; no había espacio, el Gave se encontraba todavía más cerca de la Gruta que ahora. Enfrente, en la pradera, era imposible porque, en aquel momento no había puente alguno que  cruzara el Gave.  Quedaba una solución: construirla encima de la Gruta. No faltaron discusiones antes de aceptar ese plan. Finalmente decidieron que la capilla, que fue "iglesia" antes de ser "basílica" estuviera orientada al oeste, en contra de una tradición milenaria, que estuviera abierta hacia la ciudad, de manera que el presbiterio quedaría justamente encima de la Gruta. 

Las obras comenzaron el 14 de octubre de 1862, pero la aguja del campanario no se terminó hasta 1872. Las vidrieras son posteriores (1877-1878). La duración de las obras, a pesar de la impaciencia de Monseñor Laurence, se explica por las dificultades de las labores  y los imprevistos desagradables que obligaban a comenzar de nuevo, por los altercados entre los que participaban en las obras, las subidas de los presupuestos y, sobre todo, porque el dinero no llegaba lo bastante rápido. Para construir un gran edificio sobre la roca de Massabielle hubo que desplazar seis metros el camino de "la Forêt" (lado izquierdo de la iglesia). Además fue necesario construir un muro de contención que, en cierta medida, quedó disimulado durante mucho tiempo por los matorrales.  Actualmente, podemos leer en distintas lenguas las palabras de la Virgen: "Vaya a beber y a lavarse en la fuente". Las ventanas abiertas en el muro así como el emparejamiento de las piedras dejan ver que el edificio primitivo fue retocado cuando se construyó la basílica del Rosario. La iglesia superior fue dedicada a la Inmaculada Concepción, tal como la Señora se había nombrado el 25 de marzo de 1858. Fue bendecida el 15 de agosto de 1871 y consagrada durante las grandes fiestas del 1, 2 y 3 de julio de 1876. Había recibido la dignidad de "basílica" en 1874.

Notas: La aguja de los minutos  del reloj del campanario mide  1.80 metros / La distancia entre la terraza  de la Cripta y  la cruz del campanario es de 72  metros.

La basílica de San Pío X

HiSTORIA

Apenas se había terminado la construcción de  la basílica de la Inmaculada Concepción, cuando  Mons. Langénieux pensaba ya en otra más grande. Fue la  del Rosario. Había terminado apenas la segunda Guerra Mundial, dejando tras de sí montones de ruinas en todos los países de Europa, cuando Mons. Théas tuvo la idea de construir un amplio "refugio". Al principio, de hecho, se trataba, de un refugio para las procesiones los días de lluvia o de gran calor, difícil de soportar por los enfermos. No se encontraba una solución conveniente. Y se acercaba el centenario de las Apariciones. Mons. Théas se entrevistó con el hombre providencial: Pierre Vago. Este arquitecto había comenzado a trabajar en el Santuario.  Su obsesión era desescombrar el lugar, para que lo accesorio no distrajera a los peregrinos. Por tanto, no se trataba de  añadir un edificio, menos aún un edificio gigantesco. La idea genial fue, entonces, ocultarlo. El contrato definitivo se firmó en marzo de 1956. La tenacidad del obispo y del arquitecto, la confianza de los empresarios, el apoyo de un organismo romano de crédito financiero seguro, terminaron por superar los obstáculos.  Dos años después de la firma, Mons. Théas podía resplandecer de alegría.  El Papa le envió a su amigo el cardenal  Roncalli, para consagrar la basílica. La ceremonia tuvo lugar el 25 de marzo de 1858. 

PARTICULARIDADES

Basilique Saint Pie-X

El diseño del edificio era del todo original, tanto en el aspecto técnico como en el aspecto litúrgico. Era una proeza construir una bóveda ligera, de una sola pieza, trasladando los pilares a los extremos de la dimensión más corta, que, sin embargo, llegaba a medir 81 metros. Este éxito pudo obtenerse gracias al hormigón pretensado, inventado por el ingeniero Freyssinet y utilizado hasta entonces para la construcción de puentes. En el aspecto litúrgico, el diseño de esta iglesia era muy audaz: una iglesia subterránea, de forma elíptica, con un altar en el centro. En realidad, no habría presbiterio y el celebrante estaría de frente a una sola parte de la asamblea. Vale la pena ver la basílica vacía y la basílica en acción. Vacía, se puede admirar el rigor y la pureza de su diseño. Pierre Vago decía: por fidelidad a Bernardita, "esta barca debía ser pobre, desnuda, verdadera, en una palabra: pura."  Pero, para entender el edificio, es necesario también vivir un momento de celebración: la Misa internacional del domingo y del miércoles por la mañana o la procesión y adoración del Santísimo, cada tarde. Al igual que los demás edificios de Lourdes, la basílica de San Pío X ha evolucionado. Los antiguos medios audiovisuales han sido remplazados por otros nuevos. Los muros han sido rellenados y adornados. En primer lugar, en la década de 1980, la basílica recibió un arte nuevo: el "gemmail".  En relación con la vidriera, el "gemmail" aporta el relieve y se une con engarce de plomo. Entre los pilares, se han instalado colgaduras que representan santos de todas las regiones del mundo y de todas  las épocas.

Notas: área : 12 000 m²  (más de 2 campos de fútbol) / dimensiones: 200 m x 80 m - volumen: 100 000 m3 -  capacidad : 25.000 personas (de las cuales 5.000 sentadas ) - 40 micrófonos - 88 altavoces - 11 cámaras - 30 kilómetros de cables - 20 pantallas, monitores de control - 6 pantallas gigantes - 700 proyectores - 1300 lámparas de neón.