Viernes 31 de mayo de 2019, fiesta de la Visitación y Jornada de oración por la vida

El Viernes 31 de mayo la Iglesia celebra la fiesta de la Visitación. Desde 2014 es para la diócesis de Tarbes y Lourdes y para el Santuario de Lourdes en particular, una jornada dedicada a la oración por la Vida.

Viernes 31 de mayo de 2019, fiesta de la Visitación y Jornada de oración por la vida

Mons Brouwet, obispo de Tarbes y Lourdes, explica el sentido de esta llamada a la oración por la Vida el día de la Visitación: «El 31 de mayo celebramos la fiesta de la Visitación. María va al encuentro de su prima Isabel que estaba embarazada. Juan Bautista salta de alegría en el seno de su madre en presencia del Mesías. Esta fiesta de la Visitación es el día de oración por la vida en la diócesis de Tarbes y Lourdes. Juntos rezamos este rosario invocando al Señor, dueño de la Vida».

Programa

  • 11.00 : Misa por la vida en la Gruta, presidida por Mons. Nicolás Brouwet (francés), obispo de Tarbes y Lourdes (animada por las religiosas carmelitas de Bagnères), emisión en directo por TV Lourdes.
  • 15.30 : Rosario en la Gruta por la vida (francés), con intenciones particulares, en directo por TV Lourdes.
  • 21.00 : Procesión mariana de las antorchas, presidida por Mons. Nicolás Brouwet, con intenciones por la vida.

El camino de compasión y la Gruta de las dos Marías

En Lourdes existe un lugar casi desconocido en el que una de sus vocaciones es rezar por la Vida. En la bajada del Viacrucis de la montaña de Espelugues se encuentra la «gruta de las dos Marías». Para poder ir hay que realizar el «camino de compasión» abierto para todas las personas en búsqueda de consuelo interior. También se propone un acompañamiento para las madres que han perdido a un hijo: «Acoger la vida no es solamente un asunto personal. Es una comunidad la que acoge la vida. Es toda una sociedad la que acoge o no a la vida. La oración por la vida es ante todo una ocasión para dar las gracias por la vida que Dios nos da cada día».

Reseña

La fiesta de la Visitación celebra la visita de la Virgen María, encinta de Jesús, a su prima Isabel, ella misma embarazada de Juan Bautista. Durante esta visita María pronuncia la oración del Magníficat que brota de su júbilo. «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava».