25 de marzo: La Señora dijo su nombre «Yo soy la Inmaculada Concepción»

Fue el 25 de marzo de 1858, día de la Anunciación y fecha de la 16a aparición, cuando la Señora dijo su nombre a Bernardita Soubirous: «Yo soy la Inmaculada Concepción».
En este año 2019, año dedicado a Bernardita, el rector André Cabes, invita a las personas y grupos a afiliarse a la Familia de Nuestra Señora de Lourdes y poder beneficiarse de la gracia de la misericordia.

25 de marzo: La Señora dijo su nombre «Yo soy la Inmaculada Concepción»

La fiesta de la Anunciación, el 25 de marzo, no está muy marcada en Lourdes, con respecto al aniversario de la primera Aparición el 11 de febrero. Ahora bien, cuando la Señora dice su nombre, abre al mismo tiempo su corazón, dice quien es para Dios, quien es para nosotros: Inmaculada Concepción, transparencia perfecta del Amor que la ilumina.

Este año nos gustaría solemnizar un poco más el día 25 de marzo: celebrar una misa más festiva y rezar un rosario internacional en la Gruta. Nos gustaría asociarles mencionando su unión con nosotros.

En el Santuario el 25 de marzo

11:15 Misa en la Cripta del Santuario.
15:30 Rosario internacional en la Gruta, en presencia de la Familia de Nuestra de Lourdes.
16:15 Vísperas en la basílica de la Inmaculada Concepción (francés).

Entren a formar parte de la familia de Nuestra Señora de Lourdes

El 22 de agosto de 2016, la antigua Archicofradía de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora de Lourdes ha vuelto a resurgir con el nombre de Familia de Nuestra Señora de Lourdes. Ésta permite seguir beneficiándose de los frutos del encuentro de María con Bernardita, gracias sobre todo a la meditación de la carta mensual que despierta la vitalidad de nuestro bautismo uniéndonos a la fe de María.

Pueden entrar en ella personas o grupos. No se trata de añadir más prácticas, sino que es más bien una vivencia mariana ofrecida a toda nuestra vida cristiana. Es la luz de la Gruta la que nos acompaña cada día. El signo de nuestra pertenencia tiene la forma de un escapulario azul con la estampa de María y Bernardita. También se nos invita concretamente a aportar una cuota de 30 €, por tres años, que alimenta un fondo para celebrar misas por los miembros de la Familia, especialmente la «misa del peregrino» todos los sábados.

Ganar una Indulgencia

En este año dedicado a Bernardita, hemos querido pedir a Roma que confirme la concesión de las indulgencias que habían sido acordadas a la Archicofradía. La respuesta positiva acaba de llegarnos.
Nos gustaría especialmente compartir con todos los amigos de Lourdes la gracia de la Misericordia que se nos ofrece por la afiliación a la Familia de Nuestra Señora de Lourdes.

Encontrarán a continuación el «Reglamento» de la Familia. Pueden decirnos si se unen a la oración del 25 de marzo y proponer, en grupo o individualmente, su adhesión a la Familia.

María pidió a Bernardita que fuera a encontrar a los sacerdotes para que se construyera una capilla en Lourdes. Creo que se pondría contenta al ver multiplicarse las pequeñas capillas, oasis de ternura divina en nuestro mundo endurecido.

2019 – Año BERNARDITA
La gracia de la misericordia ofrecida a todos los amigos de Lourdes

n este año 2019 dedicado a Bernardita, nos gustaría ofrecer especialmente la gracia de la Misericordia a todos los amigos de Lourdes. Las personas y grupos están invitados a afiliarse a la Familia de Nuestra Señora de Lourdes.

Dios, Padre, rico en misericordia

La peregrinación a Lourdes no es más que una etapa en el camino de la vida. Nuestra completa existencia es una peregrinación hacia la Patria del Cielo. Un anticipo del término que se nos ofrece en el amor compartido, fruto de la Misericordia del corazón de nuestro Dios. Se hizo pequeño para que no tuviéramos miedo de él, para que no tengamos miedo unos de otros.

En Lourdes, la Señora reveló su nombre a Bernardita el 25 de marzo: «Yo soy la Inmaculada Concepción». Yo soy la criatura perfectamente transparente a la Luz: dejo pasar el Amor del Salvador que se hace carne en mí. La criatura y el Creador son uno en el seno de la Mujer.

Desde entonces se ha vencido al pecado, la muerte está en suspenso. Cada vez que por el bautismo un niño de los hombres es sumergido en la vida de Jesús, el Unigénito, la resurrección está en acción. Renacemos cada vez que por el sacramento de Penitencia revivimos la gracia del bautismo. Y todas las consecuencias del pecado que seguimos arrastrando pueden ser reducidas a nada gracias a la sobreabundancia del don de Dios. Su indulgencia sin límites por el hijo pródigo que vuelve hacia él.

Cuando nos confesamos, comulgamos y rezamos por las intenciones de la Iglesia y del Papa, en ciertos momentos privilegiados que se nos ofrecen, recibimos la indulgencia plenaria: nos dejamos transportar por el brasero ardiente del corazón de nuestro Dios: Exigencia y regalo del Amor.

En Lourdes podemos recibir habitualmente la indulgencia en diferentes ocasiones recordadas más abajo (Anexo), según las normas del Enchiridion Indulgentiarum del 16 de julio de 1999.

La familia de nuestra Señora de Lourdes

Al terminar el jubileo de la Misericordia el 22 de agosto de 2016, el obispo de Tarbes y Lourdes hizo resurgir la fuente de la Misericordia. Si nos afiliamos a la Familia, se nos ofrece beneficiarnos de la indulgencia plenaria una vez al año, eligiendo entre las posibilidades siguientes: el día aniversario de nuestra afiliación, los días más importantes de las Apariciones (11 de febrero, primer Aparición; 18 de febrero, día en el que se prometió a Bernardita la felicidad del otro mundo; 25 de febrero, día en el que se pide penitencia y nacimiento de la fuente; y el 25 de marzo, cuando la Señora dijo su nombre: «Yo soy la Inmaculada Concepción»), también el 8 de diciembre, el 15 de agosto y el 22 de agosto, fiesta de María Reina, día en el que se reactivó la Asociación.

En este año 2019 dedicado a santa Bernardita, nos gustaría ofrecer especialmente la gracia de la Misericordia a todos los amigos de Lourdes. Las personas y grupos están invitados a afiliarse a la Familia de Nuestra Señora de Lourdes. Así podremos seguir viviendo la gracia de la peregrinación, un poco como sor Bernadette, última persona reconocida curada milagrosamente, que encontró la curación en su convento cuando revivía la adoración en la que había participado en la basílica subterránea ocho días antes.

El Señor nos acompaña en nuestras rutas diarias. No faltemos a la cita. La luz de Lourdes quiere iluminar todos los corazones.

Para cualquier información, escriban a: famillendl@lourdes-france.com

Indulgencias plenarias generales aplicables a Lourdes

Se concede una indulgencia plenaria al fiel que visita al Santísimo Sacramento para adorarlo durante media hora por lo menos (EI 1986, conc.3).

Se concede una indulgencia plenaria al fiel que cumple el piadoso ejercicio del Viacrucis (EI 1986, conc. 63).

Se concede una indulgencia plenaria al fiel que reza piadosamente el Rosario mariano (EI 1986, conc. 48). Basta con rezar solamente cinco decenas, pero tienen que ser rezadas sin interrupción.

Se concede una indulgencia plenaria al fiel que visita una basílica rezando piadosamente el Padrenuestro y el Credo:

a) en la solemnidad de los santos Apóstoles Pedro y Pablo;

b) el día de la solemnidad del Titular:
basílica de la Inmaculada Concepción: 8 de diciembre,
basílica del Rosario: 7 de octubre,
basílica de San Pío X: 21 de agosto;

c) el 2 de agosto, día de la indulgencia de la Porciúncula*;

d) una vez al año, un día elegido por el feligrés.

*El 2 de agosto, con motivo de la fiesta litúrgica de Nuestra Señora de los Ángeles celebrada en la familia franciscana, todos los fieles pueden obtener una indulgencia plenaria particular, la llamada indulgencia de Porciúncula. Puede ser obtenida desde el 1 de agosto a mediodía hasta el 2 a medianoche («Concesiones» n.º 33, §1-2°; 3° y 5°). En cambio, no se pueden obtener varias indulgencias plenarias el mismo día, aunque sí es posible obtener, además de una indulgencia plenaria, varias indulgencias parciales en el mismo día.

Se concede una indulgencia plenaria al fiel que visita el santuario rezando piadosamente el Padrenuestro y el Credo:

a) el día de la solemnidad de Nuestra Señora de Lourdes, el 11 de febrero,

b) cada vez que participa en una peregrinación colectiva.